El lenguaje no sexista

  

Nos encontramos aún en un momento en el que sigue siendo necesario destacar la relevancia de un uso integrador y no sexista del lenguaje. Son muchas las personas que aún, se cuestionan la relevancia del uso de un lenguaje igualitario y se reproducen constantes discusiones en las que se repiten algunos tópicos sociales al respecto. En palabras de Celia Amorós la “teoría feminista nos permite centrar las discusiones erráticas[1]”, esto es, dar punto final a las discusiones bizantinas sobre la  conveniencia o no de un lenguaje integrador entre aquellas personas que luchamos por construir una sociedad justa e igual para todos y todas.

Esta autora resalta la traición de género durante la Revolución Francesa, momento en el que se invisibilizó la labor militante y revolucionaria de las mujeres y se forjaron los principales pilares ideológicos de las sociedades supuestamente democráticas “se horizontalizaron los conceptos y aparecieron abstracciones universalizadoras como sujeto, individuo, ciudadano[2]”. Bajo estas categorías esgrimidas como universales se forjaron desigualdades de género, tan profundas que dejaron al conjunto de las mujeres fuera de la categoría social de ciudadanas durante siglos. Desde ese momento el feminismo ha asumido el reto de articular un compendio teórico-práctico capaz de ofrecer una reivindicativa lucha, que en la actualidad asume los retos de las discriminaciones múltiples desde el ámbito de las identidades, la multiculturalidad y la diversidad sexual.

Se debe tener en cuenta a la hora de debatir sobre la importancia de un lenguaje que no invisibilice ni menosprecie a la mayor parte de la población mundial: las mujeres. En palabras de Geraldine Scanlon: “El patriarcado funciona no sólo como sistema político y social que explota a las mujeres desde fuera en formas obvias y visibles, habita el individuo por medio del lenguaje y las estructuras en que pensamos. El proyecto de explorar cómo funciona el patriarcado como discurso misógino, cómo entra dentro de nosotras, tiene una importancia indudable[3]”.

No olvidemos que el lenguaje es un elemento de poder que construye representaciones mentales sobre el medio en que vivimos, sobre las identidades individuales y sociales.

 

[1]Amorós, Celia. “Teoría Feminista” Consultado en: http://www.youtube.com/watch?v=v_xOnIGkTQ8#t=755

[2] Ibídem.

[3] Scanlon, Geraldine M. “Orígenes y evolución del movimiento feminista contemporáneo”. En Pilar Folguera, comp. El feminismo en España: dos siglos de historia. Madrid: Editorial Pablo Iglesias, 1988. 163.