Sectores feminizados

Sectores feminizados

Sectores feminizados

Se llaman sectores feminizados a aquellos ámbitos laborales en los que las mujeres se encargan de ocupar casi en su totalidad los puestos laborales, es decir, somos las mujeres la mayor parte de la fuerza de trabajo.

Comparten las características de ser una continuación de los roles de género asignados a las mujeres por la sociedad tradicional: maestras, limpiadoras, enfermeras, cuidadoras, azafatas, etc. Aunque poco a poco han llegado algunos hombres, son empleos en los que los estereotipos de género tienen aún un gran peso, y además favorecen la llamada “segregación horizontal” y la “brecha salarial”. Ambos conceptos se fundamentan en que estas actividades productivas tienden a precarizarse, es decir, cuando un trabajo es realizado en su mayoría por mujeres, es un trabajo que pierde valor, reconocimiento social y por tanto acaba pagándose peor y ofreciendo a sus trabajadoras peores condiciones de empleo.

Así mismo, con las crisis económicas siempre se observa un repunte de los discursos conservadores que reclaman la “vuelta al hogar” de las mujeres, estrategia muy simplista y dañina para maquillar los datos de desempleo, que ofrece a las trabajadoras una mayor vulnerabilidad laboral, acentuando el descrédito a aquellos puestos de trabajo que copan las mujeres. Ejemplo actual de las consecuencias de esta tendencia es la precarización que denuncian las Kellys, demostrando que sus condiciones laborales no se sustentan en la no capacitación o la escasa formación, sino en el simple hecho de que no se ha valorado socialmente su trabajo porque ha sido principalmente realizado por mujeres.

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